Cuando me planteé un viaje a Grecia sabiendo que solo tenía 5 días por delante, la primera pregunta que me hice fue si merecía la pena intentar combinar Atenas con alguna isla o quedarme únicamente en la capital. Al final me decanté por la combinación que, después de mirar bien los tiempos de trayecto, me pareció más razonable para tan poco tiempo: dos días en Atenas y el resto en Santorini, que tiene muy buena conexión aérea y marítima con la capital.
Así organicé mi itinerario de 5 días por Grecia, y así te lo cuento, día a día.
Día 1: Atenas, la Acrópolis y el corazón de la ciudad

El primer día lo dediqué entero a la Acrópolis, el yacimiento arqueológico más importante de Grecia y, para mí, uno de esos sitios que impresionan incluso después de haberlos visto en mil fotos. Subir hasta el Partenón y ver de cerca las columnas que llevan ahí más de dos mil cuatrocientos años es una sensación difícil de explicar. Te recomiendo ir a primera hora de la mañana, porque el calor y las colas aprietan bastante conforme avanza el día.
Por la tarde bajé al Museo de la Acrópolis, a los pies de la colina, donde se guardan las piezas originales que se fueron encontrando en el yacimiento. Me pareció un complemento perfecto para entender lo que había visto por la mañana, con un edificio moderno y luminoso que contrasta con la piedra milenaria de fuera.
Día 2: Plaka, Monastiraki y el Templo de Zeus, antes de volar a Santorini

La segunda mañana la dediqué a perderme por Plaka, el barrio más antiguo y bonito de Atenas, con calles peatonales a los pies de la Acrópolis, terracitas y macetas de buganvilla en cada esquina. Desde ahí se llega andando a Monastiraki, el barrio y plaza contigua conocida por su mercadillo y por estar junto a los restos de la antigua Ágora romana.
Antes de comer me acerqué al Templo de Zeus Olímpico, uno de los templos más grandes que se construyeron en la Grecia antigua y que, aunque hoy solo quedan en pie un puñado de sus columnas corintias, sigue impresionando por su tamaño. Por la tarde cogí el vuelo a Santorini: apenas 45 minutos de trayecto, con varias frecuencias diarias en temporada alta. Si prefieres ir en barco, existe también ferry rápido desde el puerto de El Pireo, de unas 4 horas y media a 5 horas, o el ferry convencional, algo más lento, que suele rondar las 6 horas y media.
Día 3: Fira y el atardecer de Oia

Ya en la isla, empecé el día paseando por Fira, la capital de Santorini, con sus callejones blancos colgados sobre la caldera del volcán y bastante más ambiente y vida que otros pueblos de la isla. Es un buen sitio para comer con vistas y curiosear entre tiendas antes de moverte al siguiente punto.
Por la tarde me acerqué a Oia, el pueblo más fotografiado de toda la isla, con sus casas blancas y azules asomadas al acantilado. Es también el sitio más famoso para ver el atardecer en Santorini, así que si quieres sitio conviene llegar con tiempo antes de que se ponga el sol; a mí me compensó con creces la espera.
Día 4: Playa Roja, Akrotiri y Pyrgos

El cuarto día lo dedicué a la parte sur de la isla. Empecé en la Playa Roja (Red Beach), una cala de arena y guijarros rodeada de acantilados de un rojo intenso por el origen volcánico del terreno, con el agua de un turquesa que contrasta muchísimo con la piedra. Justo al lado se encuentra Akrotiri, el yacimiento de una antigua ciudad minoica que quedó sepultada por la erupción volcánica de hace unos 3.600 años y que a menudo se compara con Pompeya por su estado de conservación bajo la ceniza.
Para cerrar el día me acerqué a Pyrgos, un pueblo del interior de la isla mucho menos turístico que Oia o Fira, con calles empedradas en cuesta y un pequeño castillo veneciano en la parte más alta. Se puede recorrer en un par de horas y es un buen contrapunto tranquilo después de los puntos más conocidos de la isla.
Día 5: vuelta a Atenas y fin del viaje
El último día lo reservé para el regreso: cogí de nuevo el vuelo de vuelta a Atenas (los mismos 45 minutos de ida) con margen suficiente para llegar al aeropuerto internacional sin agobios. Si tu vuelo de salida de Grecia sale por la tarde, te da tiempo incluso a un último paseo corto por Atenas antes de coger el avión de vuelta a casa.
Consejos prácticos para hacer Grecia en 5 días
La combinación de Atenas y Santorini funciona bien en tan poco tiempo precisamente porque el trayecto entre ambas es corto: 45 minutos en avión, o entre 4 horas y media y 5 horas si prefieres el ferry rápido desde El Pireo (existe también uno más lento, de unas 6 horas y media, y en temporada alta hay salidas también desde el puerto de Rafina). Con esos tiempos, perderés poco día en desplazamientos y podrás aprovechar casi todas las horas de luz.
Sobre la época, para un itinerario tan corto y concentrado te recomiendo mayo-junio o septiembre: hace buen tiempo, sin el calor extremo del pleno verano, y tanto los precios como la masificación de sitios como Oia bajan bastante respecto a julio y agosto.
Con este itinerario de 5 días te llevas lo mejor de Atenas y una muestra muy potente de las islas griegas, aunque te avanzo que, en cuanto pongas un pie en Santorini, seguramente empieces a planear ya la vuelta para conocer alguna isla más.