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Viaje a Indonesia en 15 días: nuestra ruta completa por Bali y Java

Arrozales en terrazas de Ubud, Bali

Indonesia fue uno de esos viajes que llevábamos años posponiendo porque nos daba vértigo meter tantas islas distintas en un solo itinerario. Al final nos decantamos por 15 días combinando Bali y Java, lo justo para no ir corriendo pero sin pretender abarcarlo todo (Indonesia tiene más de 17.000 islas, así que hay que elegir). Este es el recorrido que hicimos, con lo que nos funcionó y lo que cambiaríamos.

Arrozales en terrazas de Ubud, Bali

Antes de salir: visado y mejor época para ir

Con pasaporte español se entra a Indonesia con un visado de llegada (Visa on Arrival) que se paga al aterrizar o se puede tramitar online antes del vuelo; el coste ronda las 500.000 rupias (unos 30-35 euros al cambio) y permite estar hasta 30 días en el país. Nos pidieron el pasaporte con al menos 6 meses de validez y el billete de vuelta, así que llevad ambas cosas a mano en el control.

Para la fecha, lo más cómodo es viajar en temporada seca, de abril a octubre. Nosotros fuimos en junio y nos libramos casi por completo de la lluvia; si podéis elegir, mayo, junio y septiembre suelen tener buen tiempo con algo menos de turistas que julio y agosto. Entre noviembre y marzo es temporada de lluvias: no es que no se pueda viajar, pero los chaparrones son más largos y el mar se pone feo para los trayectos en barco entre islas.

Nuestro itinerario de 15 días por Indonesia

Días 1 y 2: llegada y Canggu

Aterrizamos en el aeropuerto de Denpasar y nos instalamos en Canggu, que nos pareció la mejor forma de absorber el cambio de horario sin perder días de verdad: playas de arena oscura con olas para iniciarse en el surf, arrozales a un paseo en moto y bastante ambiente de cafés para desayunar tranquilos. Alquilamos una moto automática para estos dos días, que es como se mueve todo el mundo por Bali.

Días 3 a 5: Ubud

De Canggu a Ubud hay poco más de una hora en coche. Ubud es el corazón cultural de Bali y nos dio para tres días sin aburrirnos: las terrazas de arroz de Tegallalang, el templo de purificación de Tirta Empul (nos bañamos en sus fuentes sagradas como hacen los propios balineses), el Bosque de los Monos y varias cascadas escondidas a las que hay que bajar por senderos de barro. Reservamos también una clase de cocina balinesa una tarde, que acabó siendo de lo que más recordamos del viaje.

Días 6 a 8: Nusa Penida

Desde el puerto de Sanur cogimos un barco rápido hasta Nusa Penida, una isla más pequeña y mucho menos urbanizada que Bali. Nos quedamos tres días para ver con calma sus miradores más conocidos: Kelingking Beach, con su acantilado en forma de dinosaurio, Angel’s Billabong y Broken Beach. Son carreteras estrechas y con baches, así que si vais en moto conviene ir sin prisa; nosotros preferimos contratar un conductor local para no pasar el día pendientes del asfalto.

Mirador de Kelingking Beach en Nusa Penida, Indonesia

Días 9 a 11: Java (Yogyakarta, Borobudur y Bromo)

Volvimos a Bali y cogimos un vuelo doméstico corto hasta Yogyakarta, en Java. Desde allí visitamos dos de los templos más importantes del sudeste asiático: Borobudur, el templo budista más grande del mundo, al que fuimos a ver amanecer entre la niebla, y Prambanan, un complejo hindú de torres altísimas que visitamos la misma tarde. Al día siguiente madrugamos de verdad para subir al Monte Bromo, un volcán activo al que se accede en jeep 4×4 desde el pueblo de Cemoro Lawang; el mirador de Penanjakan al amanecer, con el volcán humeando entre el mar de nubes, fue de los momentos que más nos han impresionado de cualquier viaje.

Templo de Borobudur al amanecer, Java, Indonesia

Días 12 a 14: Uluwatu y el Bukit

Para cerrar el viaje volvimos a Bali y nos instalamos en la península del Bukit, al sur, donde está el templo de Uluwatu encaramado sobre un acantilado. Fuimos a verlo al atardecer y nos quedamos a la danza Kecak que se representa justo cuando el sol se mete en el mar, con la silueta del templo de fondo. Los días siguientes los dedicamos a playas como Padang Padang y Bingin, con menos ambiente de surf agresivo que Canggu y más para tumbarse tranquilos con un libro.

Templo de Uluwatu sobre el acantilado al atardecer, Bali

Día 15: vuelta

El último día lo dejamos sin planes para hacer las maletas con calma y coger el vuelo de vuelta desde Denpasar, que tiene mucha más oferta de conexiones que cualquier aeropuerto de Java.

Cómo nos movimos por Indonesia

Por Bali, lo normal es alquilar una moto automática o contratar un conductor por días si no os sentís cómodos con el tráfico asiático. Para ir a Nusa Penida y volver usamos barcos rápidos que salen varias veces al día desde Sanur; conviene reservarlos con un día de antelación en temporada alta. El salto de Bali a Java lo hicimos en avión, un vuelo corto que nos ahorró muchas horas frente a la alternativa en ferry y carretera.

Consejos prácticos

Si tuviera que quedarme con un solo momento del viaje, sería el amanecer en el Monte Bromo: el frío de la madrugada, el silencio del mirador y el volcán asomando entre las nubes compensan de sobra las horas de furgoneta y la hora a la que hay que poner el despertador. Entre eso y los días tranquilos en Uluwatu, entiendo perfectamente por qué tanta gente repite viaje a Indonesia en cuanto puede.

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